domingo, 8 de noviembre de 2015


LA SOCIEDAD RED DE MANUEL CASTELLS


La revolución de la tecnología de la información, de forma medio consciente, difundió en la cultura material de nuestras sociedades el espíritu libertario que floreció en los movimientos de la década de los sesenta.  La nueva sociedad que surge de ese proceso de cambio es tanto capitalista como informacional.
En el modo de desarrollo informacional existe una conexión especialmente estrecha entre cultura y fuerzas productivas, entre espíritu y materia. De ello se deduce que debemos esperar el surgimiento histórico de nuevas formas de interacción, control y cambio sociales. Una teoría sobre la sociedad informacional, como algo diferente de una economía global/informacional, siempre tendrá que estar atenta tanto a la especificidad histórica/cultural como a las similitudes estructurales relacionadas con un paradigma tecno-económico en buena medida compartido.
Los primeros pasos históricos de las sociedades informacionales parecen caracterizarse por la preeminencia de la identidad como principio organizativo. Entiendo por identidad el proceso mediante el cual un actor social se reconoce a sí mismo y construye el significado en virtud sobre todo de un atributo o conjunto de atributos culturales determinados, con la exclusión de una referencia más amplia a otras estructuras sociales.
Aparece una paradoja entre los sistemas de información y la interconexión que aumentan los poderes humanos de organización e integración, de forma simultánea subvierte el tradicional concepto occidental de sujeto separado e independiente. Cuando la Red desconecta al Yo, el Yo, individual o colectivo, construye su significado sin la referencia instrumental global: el proceso de desconexión se vuelve recíproco, tras la negación por parte de los excluidos de la lógica unilateral del dominio estructural y la exclusión social.
Estos poderes entendidos como el proceso fundamental de la sociedad, puesto que ésta se define en torno a valores e instituciones, y lo que se valora e institucionaliza está definido por relaciones de poder. El poder es la capacidad relacional que permite a un actor social influir de forma asimétrica en las decisiones de otros actores sociales de modo que se favorezcan la voluntad, los intereses y los valores del actor que tiene poder. El poder se ejerce de dos maneras: Mediante la coacción –o la posibilidad de ejercerla- o mediante la construcción de significado partiendo de los discursos. Capacidad relacional significa que el poder no es un atributo sino una relación. Asimétrica porque siempre hay mayor grado de influencia de un actor sobre el otro.  Cuanto mayor es el papel de la construcción de significado en nombre de intereses y valores específicos a la hora de afirmar el poder de una relación, menos necesidad hay de recurrir a la violencia (legítima o no). No obstante, la institucionalización del recurso a la violencia en el Estado y sus derivados establece el contexto de dominación en el que la producción cultural de significado puede desplegar su eficacia.
Con la llegada de la tegnologia, los nuevos poderes aparece la necesidad de un nuevo Estado, el Estado red que plantea Castells. Él explica que “El poder no puede reducirse al estado. Sin embargo, la comprensión del estado y de su especificidad histórica y cultural es un elemento necesario para cualquier teoría del poder” (Castells, 2009, pág. 62). Cuando el autor habla de Estado se refiere a las instituciones que gobiernan una sociedad, donde están los representantes políticos que ejercen control dela vida social, es decir, el poder ejecutivo, legislativo, judicial, la administración pública, el ejército, los cuerpos de seguridad, los organismos reguladores y los parridos políticos, entre otros. El fin del estado es afirmar la soberanía, centralizar las decisiones, mantiene relaciones de cooperación.
Castells presenta una contradicción esta es entre la estructuración de las relaciones instrumentales en redes globales y la delimitación de la autoridad del estado-nación en sus límites territoriales. Es decir nos plantea que el estado-nación a pesar de la crisis no desaparece, solo se adapta a nuevos contextos y que ahora con las redes el estado ya no tiene delimitación territorial. Esto significa que el  panorama político en la sociedad red global cambia. El autor explica que para el cambio del estado-nacional a estado red se da tres formas. Primero se asocial los países y forman redes, comparten soberanía, tienen un orden jerárquico, ellos elaboran estrategias para administrar el mundo de acuerdo con los intereses de los que conforman la red.
En segundo lugar dentro de la red se forman instituciones internacionales y organizaciones supranacionales para tratar problemas globales. En tercer lugar se ha buscado devolver el poder a los gobiernos nacionales y locales y abriendo la participación de ONGS, pesto para detener la crisis con relación a la identidad de los pueblos. Es decir, que esta transformación es un proceso entre las instituciones, organizaciones y sociedad civil.
Esta transformación nos encamina a un nuevo estado, el estado red y el autor lo define como " El nuevo estado red se caracteriza por compartir la soberanía y la responsabilidad entre distintos estados y niveles de gobierno; la flexibilidad en los procedimientos de gobierno y una mayor diversidad de tiempos y espacios en la relación entre gobiernos y ciudadanos en comparación con el anterior estado-nación”.es decir, entre los países que forman esta red comparten la soberanía y la toma de decisiones para el bien de los integrantes de la red. El autor también plantea los problemas de este tipo de estado, los problemas son en la coordinación visto desde lo organizativo, técnico y político.
Conclusión:
Con el aparecimiento de la tecnología y el desarrollo de la misma vivimos en una sociedad red, si bien la tecnología nos ha permitido facilitar algunas actividades eso no quiere decir que no estamos constantemente vigilados e identificados. Con el avance tecnológico ya no se aplica las mismas formas de  vigilancia, ahora existen nuevas formas para vigilar y esto se lo agradece al desarrollo tecnológico, muchas veces no somos conscientes de que nos miran y miramos, es un juego de miradas. Este instrumento es usado por el poder para legitimar su accionar contra los actores sociales, la vigilancia es un mecanismo para mantener el poder. Y en el caso del estado red que es el estado en el que vivimos la vigilancia es más permanente y vía online, ahora no solo nos vigila un país o un estado, ahora los ojos de toda una red recae sobre cada uno de nosotros.
Pero cuál es el fin de vigilarnos, es simple,  para legitimar el poder, debemos recordar que el poder solo se ejecuta con la violencia y el discurso, cuando los actores sociales se empoderan de su realidad y buscan la justicia social, el poder activa sus formas de coacción, pero para saber quiénes están fuera del orden establecido ponen dispositivos para vernos y luego sancionarnos o castigarnos. Ahora además este poder del estado y sus redes se valen de las leyes para legitimar sus sanciones, porque además de identificarnos, nos clasifican y nos ponen dentro de los buenos o los malos. Esta sociedad ha perdido su privacidad, desde su soberanía, ahora es compartida por varios integrantes de una red.
Es innegable que el poder necesita de la vigilancia y el control para establecer las relaciones de poder entre los actores sociales, pero estas relaciones están en desigualdad de condiciones, es una guerra del más grande contra el pequeño. Y ahora, cómo saber dónde está el poder en el estado red. Todos los integrantes tienen el poder o el poder está en manos de los mismos de siempre.



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